Estadio Monterrey y la historia que le espera con los 1000 juegos
El duelo entre Japón y Túnez por el Grupo F marcará un hito sin precedentes en la competencia de la FIFA
Monterrey albergará este sábado un partido con valor histórico para la Copa del Mundo. El duelo entre Japón y Túnez, correspondiente al Grupo F del Mundial 2026, será el encuentro número 1,000 desde que el torneo comenzó en Uruguay 1930.
El Estadio Monterrey recibirá el partido que alcanzará esa cifra, tras los 999 encuentros disputados a lo largo de la historia de la competición. La designación coincide, además, con un momento clave para ambas selecciones, que buscan mantenerse con vida en la lucha por avanzar a la fase de eliminación directa.
La FIFA designó al rumano Istvan Kovacs como árbitro central del encuentro. El silbante europeo y sus asistentes utilizarán un uniforme conmemorativo diseñado especialmente para la ocasión, con detalles dorados y un parche alusivo al partido 1,000 en la historia de las Copas del Mundo.
“Elegimos al árbitro que creíamos que era el mejor para este partido”, explicó Pierluigi Collina, presidente del Comité de Árbitros de la FIFA, durante la presentación de la designación arbitral para el encuentro que marcará el hito histórico.
El partido tiene relevancia deportiva dentro del Grupo F. Japón llega después de empatar 2-2 con Países Bajos en su presentación mundialista. El conjunto dirigido por Hajime Moriyasu dejó escapar una ventaja durante el encuentro, pero sumó un punto que lo mantiene en la pelea por los primeros lugares del sector.
Túnez afrontará el compromiso bajo un escenario distinto. Los africanos fueron goleados 5-1 por Suecia en su debut y el resultado derivó en cambios dentro del cuerpo técnico. La selección tunecina necesita sumar para evitar una eliminación prematura en la fase de grupos.
El compromiso también revive un antecedente mundialista. Ambas selecciones se enfrentaron en el Mundial de Corea-Japón 2002, cuando los anfitriones se impusieron 2-0 en la fase de grupos y consiguieron avanzar por primera vez a una ronda de eliminación directa en una Copa del Mundo.
México ocupa un lugar especial dentro de la historia que celebrará este encuentro. La selección mexicana disputó el primer partido mundialista de todos los tiempos el 13 de julio de 1930, cuando enfrentó a Francia en el Estadio Pocitos de Montevideo.
Aquel juego inaugural terminó con victoria francesa por 4-1. Juan Carreño anotó el primer gol de México en la historia de los Mundiales y quedó ligado al arranque de la competición más importante del futbol internacional.
Noventa y seis años después de aquel partido en Uruguay, México volverá a estar presente en una fecha señalada para la Copa del Mundo. Si la selección nacional formó parte del encuentro inaugural en 1930, ahora el país será sede del partido número 1,000 cuando Japón y Túnez salten a la cancha del Estadio Monterrey.



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